Impulsan un nuevo estudio sobre embriones de elasmobranquios -tiburones- con el objetivo de comprender la evolución y formación de la sangre, para investigar en profundidad cómo se generan algunas enfermedades de la sangre y así poder afrontar mejor su posible cura, como en el caso de los tratamientos de la leucemia.
El estudio, liderado por el departamento de biología animal de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Málaga en colaboración con Sea Life Benalmádena, se centra en comprender el origen evolutivo de nuevas estructuras en metazoos, con especial énfasis en vertebrados.
Los embriones de elasmobranquios -tiburones- son un modelo experimental clave para abordar cuestiones fundamentales sobre el origen evolutivo de estas estructuras. El uso de embriones de elasmobranquios en Sea Life Benalmádena permitirá analizar la estructura, organización y potencial funcional de la aorta dorsal, así como evaluar el desarrollo de células madre y la posible implicación de células madre.
El profesor Juan Pascual Anaya, del departamento de biología animal de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Málaga, explicó que este estudio contribuirá a redefinir los modelos actuales sobre el origen del sistema sanguíneo y entender los cambios genómicos y de desarrollo que llevaron a esta innovación biológica.
El proyecto incluye el uso de técnicas de biología molecular y del desarrollo, análisis de la expresión génica y caracterización celular en diferentes estadios embrionarios. Este enfoque permitirá realizar comparaciones con los mecanismos descritos en otros vertebrados.
Sea Life Benalmádena, además de sus programas anuales, se enfoca en la divulgación científica y el apoyo a programas que impulsen estudios para la mejora de las especies. La directora de Sea Life Benalmádena, Elisabeth Zorat, expresó su satisfacción ante la posibilidad de encontrar fórmulas para tratar enfermedades de la sangre como la leucemia a través de este estudio de embriones de elasmobranquios.
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