La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de Andalucía continúa invirtiendo en la recuperación de caminos forestales en toda la comunidad autónoma, los cuales suman un total de 27.557 kilómetros. En la provincia de Jaén, que cuenta con 3.698 kilómetros de caminos y pistas forestales, se están llevando a cabo trabajos de adecuación en dos puntos del entorno del nacimiento del río Guadalquivir.
Estas obras, que están recibiendo una inversión total de 2,1 millones de euros por parte del Gobierno andaluz con fondos europeos FEADER, tienen como objetivo mejorar los firmes y las infraestructuras de la red viaria forestal de la provincia. Dichas intervenciones, que están a cargo de la Dirección General de Política Forestal y Biodiversidad de la Consejería, se realizan mediante encargo a la empresa pública TRAGSA.
Uno de los aspectos destacados de estos proyectos es la utilización de un sistema de triturado novedoso para la obtención de zahorra in situ, lo que ha permitido un ahorro del 70% en comparación con el sistema anterior de extracción desde canteras. Además, se ha llevado a cabo la limpieza de cunetas y el control de la vegetación adyacente, lo que ha contribuido a reducir tanto el coste por kilómetro como el impacto ambiental de las obras.
Estos caminos forestales no solo sirven para articular el territorio, sino que también son fundamentales para el acceso a infraestructuras de prevención de incendios, como cortafuegos, centros del Infoca y balsas de agua. En un entorno tan sensible como el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, estos caminos son vitales en caso de incendios forestales, ya que facilitan las labores de evacuación y acceso para combatir el fuego.
Además, se ha llevado a cabo una importante labor de digitalización de los caminos forestales, actualizando el inventario Redvia para disponer de una cobertura digital actualizada de todos los caminos forestales públicos de Andalucía. Esta información es fundamental para la prevención de incendios y resulta vital para el trabajo de los efectivos del Plan Infoca y los Agentes de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en su labor constante de vigilancia y prevención.
En definitiva, la política forestal en Andalucía se ha convertido en una estrategia de territorio, de futuro y de protección del bien común. La prevención de incendios ya no es una opción, sino una obligación estratégica para proteger el patrimonio natural, las economías rurales y el futuro de la comunidad andaluza.
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