El Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía (Copoan) celebró una nueva condena penal por intrusión profesional, según una resolución de un Juzgado de lo Penal de Málaga. La sentencia condena a dos personas por realizar actividades de podología en una peluquería sin tener la titulación universitaria necesaria.
La resolución, firme y sin posibilidad de recurso, determina que uno de los acusados llevaba a cabo actividades de podología en una peluquería en la provincia de Málaga, a pesar de no contar con la formación académica requerida. Este individuo diagnosticó una patología de la uña encarnada, realizó un tratamiento y prescribió medicamentos, acciones que solo pueden ser realizadas por personal médico titulado en Podología.
Los acusados fueron condenados por un delito de intrusión profesional y cada uno recibió una pena de seis meses de prisión, además de la prohibición de ejercer durante dicho período, el pago de costas y una indemnización de 3.000 euros al Colegio Profesional de Podólogos.
La presidenta de Copoan, Rosario Correa, destacó la importancia de combatir el intrusismo profesional para proteger la salud de los pacientes. El Colegio reafirmó que la podología es una profesión regulada que requiere un título universitario oficial, y se comprometió a seguir defendiendo la profesión y la salud de los ciudadanos.
En este sentido, el Colegio alentó a la ciudadanía a reportar cualquier caso de intrusión profesional para ser investigado y denunciado. Es fundamental actuar contra estas prácticas que ponen en riesgo la seguridad sanitaria de la población. El Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía (Copoan) celebró la obtención de una nueva condena penal por intrusión profesional, según una resolución emitida por un Juzgado de lo Penal de Málaga. La sentencia condena a dos personas por ejercer actividades de podología en una peluquería sin poseer la titulación universitaria en sanidad requerida para esta profesión.
Uno de los acusados llevaba a cabo actividades de podología en una peluquería en el norte de la provincia de Málaga, realizando diagnósticos y tratamientos propios de la podología, como la espiculectomía y la prescripción de medicamentos, tareas exclusivas de profesionales titulados en Podología. Estas acciones se llevaron a cabo con el conocimiento del propietario del establecimiento, quien permitió la realización de dichas actividades en el local.
Ambos acusados fueron declarados responsables de un delito de intrusión profesional y recibieron una condena de seis meses de prisión, así como la obligación de pagar las costas del proceso y una indemnización conjunta de 3.000 euros al Colegio Profesional de Podólogos. La presidenta de Copoan, Rosario Correa, destacó la importancia de combatir el intrusismo profesional, ya que puede representar un riesgo para la salud de los pacientes cuando es realizado por personas sin la formación adecuada en el campo de la salud.
El Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía reafirmó su compromiso con la defensa de la profesión y la protección de la salud de los pacientes, asegurando que seguirá actuando contra cualquier práctica de intrusión profesional que pueda poner en peligro la seguridad sanitaria de los ciudadanos. Además, invita a cualquier persona que identifique posibles casos de intrusismo profesional a informar al Colegio para que puedan ser investigados y denunciados ante las autoridades competentes.
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