Más de un centenar de profesionales de los centros de la mujer en Andalucía han iniciado una formación especializada enfocada en mejorar la detección, prevención e intervención ante la ciberviolencia de género. Esta iniciativa, impulsada por la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad a través del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), forma parte de una estrategia integral que incluye la campaña de sensibilización #RedFlagChallenge y una formación dirigida a las familias para hacer frente a la violencia de género digital.
La consejera Loles López ha destacado la importancia de esta formación para avanzar en la detección de nuevos casos, la prevención y la atención especializada a las víctimas. En un entorno donde las redes sociales y las nuevas tecnologías evolucionan rápidamente, es crucial adaptarse y reciclar conceptos para abordar eficazmente la ciberviolencia de género.
La violencia de género, incluida la ciberviolencia, actúa como un virus que muta y se adapta a nuevas circunstancias y entornos. Es fundamental estar alerta, especialmente con adolescentes y jóvenes que están normalizando conductas preocupantes en el entorno digital.
El programa formativo incluye dos cursos de 20 horas de duración, que combinan sesiones presenciales y online, junto con una ponencia magistral impartida por Carmen Ruiz Repullo, experta en violencia de género en adolescentes y jóvenes. La formación se centra en las principales tipologías de violencia de género digital, sus impactos psicológicos, sociales y jurídicos, así como en proporcionar herramientas prácticas y protocolos de actuación para una atención integral a las víctimas.
En la primera sesión presencial se analizó cómo las nuevas generaciones construyen sus identidades y relaciones en el mundo digital, buscando desarrollar estrategias efectivas de comunicación con las jóvenes víctimas de violencia de género digital. El objetivo final es fortalecer las estrategias de intervención, promoviendo discursos y acompañamientos que favorezcan la adhesión de estas jóvenes al proceso de ayuda, desde la empatía y el respeto a sus códigos comunicativos y digitales.
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